LGV - Hoja informativa de los CDC
¿Qué es LGV?
El LGV (linfogranuloma venéreo) es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) causada por tres cepas de la bacteria
Chlamydia trachomatis. Los signos visuales incluyen una o más pápulas genitales (p.ej., superficies elevadas o granos) y/o úlceras e inflamación de los ganglios linfáticos del área genital. El LGV también puede producir úlceras rectales, sangrado, dolor y flujo, especialmente en personas que practican relaciones sexuales anales receptivas. Las lesiones genitales causadas por el LGV se pueden confundir con otras ETS ulcerativas, como la sífilis, el herpes genital y el chancroide. Las complicaciones de un LGV no tratado pueden incluir agrandamiento y ulceración de los genitales externos y obstrucción linfática, lo cual puede llevar a una elefantiasis de los genitales.
¿Qué tan frecuente es el LGV?
Los signos y síntomas asociados con la infección rectal pueden ser confundidos erróneamente con los que causa una colitis ulcerativa. Si bien la frecuencia de la infección por LGV parece ser inusual en los países industrializados, su identificación no siempre es muy clara, por lo que se desconoce el número de casos de LGV en Estados Unidos. Sin embargo, los brotes que se han registrado en Holanda y en otros países europeos entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres (HSH) han hecho aumentar la preocupación en torno a los casos de LGV en EE. UU.
¿Cómo se contrae el LGV?
El LGV se transmite de persona a persona a través del contacto directo con lesiones, úlceras y otras áreas donde se localiza las bacterias. La transmisión de la bacteria ocurre durante la penetración sexual (vaginal, oral o anal) y también puede ser a través del contacto de piel a piel. Se desconoce la probabilidad de infección por el LGV después de una exposición, pero se le considera menos infecciosa que otras ETS. Una persona que ha tenido contacto sexual con una pareja infectada con LGV debe examinarse dentro de los 60 días desde la aparición de los síntomas para que se le hagan pruebas de infección clamidial en la uretra o el cuello uterino y sea tratada con doxiciclina, dos veces al día durante siete días.
¿Cuáles son los signos y síntomas?
El LGV puede ser difícil de diagnosticar. Por lo general, la lesión primaria que produce el LGV puede consistir en una lesión genital o rectal pequeña, que puede ulcerarse en la zona de la transmisión después de un período de incubación de 3 a 30 días. Estas úlceras pueden permanecer sin detectarse en la uretra, la vagina o el recto. Al igual que con otras ETS que causan úlceras, el LGV puede facilitar la transmisión o adquisición del VIH.
¿Cómo se diagnostica el LGV?
Debido a que las pruebas comerciales son limitadas, el diagnóstico se basa principalmente en los hallazgos clínicos. Es posible la identificación directa de la bacteria si se realiza una prueba de clamidia a partir de una muestra de la lesión o el sitio de la infección, pero esto no indicaría si la infección por clamidia es LGV. Sin embargo, las pruebas habituales de clamidia que están disponibles no han sido aprobadas por la FDA para analizar muestras rectales. Si un paciente tiene signos o síntomas rectales que hagan sospechar de LGV, un proveedor de atención médica puede tomarle una muestra y enviarla a su respectivo departamento de salud local para que a su vez se envíe a los CDC, los cuales trabajan con los departamentos de salud estatales y locales para analizar muestras y validar los métodos para diagnosticar el LGV.
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