Por M. PÉREZ, J. J. BORRÁS Y X. ZUBIETA (SOITU.ES)
Actualizado 04-02-2009 19:43 CET
M. A. Martín
Generalmente, son secretos que guardan información con respecto a alguna actividad de tipo sexual. En un principio, la persona simplemente puede tratar de evitar —por ejemplo— que se le note que le gusta el sexo y, quizás, que incluso lo practica. Digamos que éste sería el caso más extremo y quizás más típico en algunos círculos religiosos, sobre todo si se es mujer. En éstos, los secretos sexuales suelen multiplicarse debido al aire reprobatorio con que se aborda la sexualidad. En efecto, el origen de los secretos sexuales bien podría ser la hipocresía o la ignorancia con respecto a la naturaleza de la sexualidad. Hasta hace poco tiempo, el embarazo de una mujer soltera podía suponer un trauma familiar y se trataba de ocultar a toda costa.
Uno de los secretos sexuales más comunes es el adulterio y el sinfín de infidelidades que se producen día a día y que nunca llegan a confesarse. Si de repente se hiciera público el número de personas que son o han sido infieles a sus parejas, probablemente se desataría una crisis moral y sentimental a nivel mundial. El secreto de la infidelidad cobra un mayor peso si se está siendo infiel con algún familiar o alguien relacionado con la pareja. Recordamos el caso de una paciente que se había acostado con el hermano de su marido. En consulta habló del tema, pero dijo que delante de su marido no lo reconocería jamás, que aunque los hubiera pillado 'in fraganti', ella lo hubiera negado.
Igualmente se ha tendido a esconder la homosexualidad —tanto masculina como femenina—. En ocasiones esto ha significado importantes engaños en todos los niveles. Lamentablemente siguen existiendo personas que se avergüenzan o se sienten culpables por su orientación sexual. Algunas han decidido llevar una doble vida, se han casado y tenido hijos. El secreto que estas personas guardan no puede ser revelado fácilmente.
Otro de los tabúes importantes es el del incesto, todo un tema en sí mismo. El incesto a menudo, aunque no siempre, implica abuso sexual de un adulto con un menor de edad. Es éste un tema bastante complejo que abordaremos con más detalle en otra ocasión.
En consulta hemos asistido a pacientes que guardaban un secreto con respecto a sus genitales, ya sea porque se avergonzaban de su tamaño o forma o debido a que padecían alguna disfunción. De hecho, muchos de los pacientes deciden guardar en secreto que acuden a terapia sexológica. De todos modos, son éstos tan sólo ejemplos de los secretos sexuales más comunes, pero seguro que podemos encontrar muchos más.
¿Sueles tener más secretos relacionados con tu sexualidad que en otras áreas de tu vida? ¿Cuál es tu experiencia al respecto? ¿Cuáles dirías que son tus secretos sexuales?
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