Este Blog esta optimizado para Google Chrome

sábado, 5 de marzo de 2011

Etapa anal de la libido

 

Por otra parte, Freud, en la obra citada en primer término, habla del desarrollo de la sensibilidad erótica y da otras pistas sobre las génesis de la homosexualidad. Afirma que el comienzo de la libido en los bebés es de un carácter marcadamente difuso, y que de allí hasta lograr la educación de su deseo y hacer que recaiga sobre una persona del sexo opuesto con quien el placer se logrará mediante la unión genital, deberá pasar por otras etapas.
  • La primera es la oral, en que el placer sólo deriva de los contactos bucales, tales como la succión.
  • Después viene la etapa anal, en que el niño deriva su satisfacción de los movimientos de sus intestinos.
  • La última y definitiva es la fase genital. Freud la considera como la única forma madura de sexualidad, afirmación que años más tarde sería frontalmente atacada por Marcuse.
El mismo Freud amplió estos comentarios en Carácter y erotismo anal, donde elabora la teoría siguiente: ciertos tipos anormales de personalidad, cuyos rasgos predominantes son la avaricia y la obsesión por el orden, pueden estar influido por deseos anales reprimidos. El placer que deriva la acumulación de bienes puede provenir de la nostalgia inconsciente por el placer que sintieron cuando pequeños al retener -cosa muy frecuente en los niños- las heces.
Por otro lado, la obsesión por el orden y la limpieza sería la contraparte de la culpa que han sentido por su impulso a jugar con heces. En cuanto al rol que pueda jugar la fijación anal en el desarrollo de la homosexualidad, Freud afirma que además de los influjos ya enumerados -Edipo, Narciso-, hay que tener en cuenta que todos esos impedimentos determinan una interrupción en el desarrollo del niño, una inhibición afectiva que acarrea la fijación en la fase anal, sin posibilidad de acceder a la fase final, o sea la genital.
A esta aseveración, West responde que los homosexuales, al sentir prohibido el camino que conduce a las relaciones genitales normales, se ven obligados a experimentar con zonas eróticas extragenitales, y en la sodomía encuentran -después de una adecuación progresiva- un tipo de gratificación mecánicamente directa, pero no exclusiva.
West agrega que el hombre que practica la sodomía no está necesariamente fijado en la fase anal, así como el heterosexual que besa a su amiga no está necesariamente fijado en la fase oral. Por último señala que la sodomía no es un fenómeno exclusivamente homosexual, ya que lo practican también las parejas heterosexuales, mientras que individuos de "carácter anal" ( o sea, avaros, obsesos por la limpieza y el orden, etc.) no sienten necesariamente inclinaciones a la homosexualidad.


Referencia: Origen de la homosexualidad
© Apocatastasis.com: Literatura y Contenidos Seleccionados

0 comentarios:

Publicar un comentario